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La transmisión de empresa, negocio familiar, participaciones o acciones de una empresa

Miguel J. Torregrosa

30/07/2019

La transmisión a los hijos de un negocio del que es titular, acciones de una mercantil, participaciones sociales, etc. ya sea por donación o por herencia, en principio, serán exigibles los siguientes impuestos: 

  1. En caso de herencia, los hijos se verán obligados a satisfacer el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
  2. En caso de donación, los hijos se verán obligados a satisfacer el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, y, además, el donante deberá declarar una ganancia patrimonial en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, salvo de que se trate de donación de dinero, el cual no tributará en este último impuesto.

¿Pero, podemos reducir la tributación de estas transmisiones? Cumpliendo ciertos requisitos que establece la Ley, dicha transmisión puede acogerse a los denominados “incentivos de empresa familiar”, de forma que la tributación casi que desaparece.

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IMPUESTOS QUE AFECTAN A LA TRANSMISIÓN DE EMPRESA, NEGOCIO FAMILIAR, PARTICIPACIONES O ACCIONES DE UNA EMPRESA: 

La transmisión a los hijos por herencia, como ocurre con el resto de bienes y derechos, en principio serán exigibles los siguientes impuestos:

  1. El Impuesto sobre Sucesiones, siendo los herederos los sujetos pasivos del impuesto.
  2. Y, en algunos casos, el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, la llamada “plusvalía municipal”, este impuesto se aplica sobre los inmuebles transmitidos, tanto por donación como por herencia.

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¿QUE IMPUESTOS RECAEN CUANO SE PRODUCE LA TRANSMISIÓN DE ACCIONES O PARTICIPACIONES DE UNA EMPRESA, COMO PODEMOS REDUCIR LA TRIBUTA?: 

En este caso lo que se está transmitiendo son las acciones o participaciones y no un conjunto de bienes, derechos y obligaciones.

Si se cumplen los requisitos, se podrá aplicar una reducción de un 95%, sobre el valor de las acciones o participaciones transmitidas.

  1. La sociedad cuyas participaciones se trasmiten no puede tener como actividad principal la mera tenencia de un patrimonio mobiliario o inmobiliario, es decir, no puede darse la circunstancia de qué durante más de 90 días del ejercicio anterior a la transmisión, más de la mitad del activo haya estado compuesto por valores o por elementos no afectos a actividades económicas.
  2. En el caso de que existan en el activo de la sociedad bienes no afectos, solo se tendrá derecho a gozar de los incentivos de la empresa familiar por la parte de valor de las participaciones que sea proporcional a los bienes, derechos y deudas y que estén afectos a actividades económicas.
  3. Respecto del porcentaje de participación, y aunque en este caso se cumple en su totalidad, es necesario que, en el momento de realizar la transmisión de las acciones o participaciones, el causante sea propietario de al menos el 5% del capital social de la entidad, no obstante, también podrá gozar de los incentivos de empresa familiar si, a pesar de tener menos del 5% entre el causante y sus familiares ostentan al menos el 20% del capital social, aquí también se cumple.   Los familiares a tener en cuenta para computar dicho 20% son el causante, el cónyuge, ascendientes y descendientes y familiares colaterales hasta el segundo grado, tanto por consanguinidad como por afinidad.
  4. Es necesario que bien el causante o algún miembro del grupo familiar desarrolle funciones de dirección en la entidad y que por dicha actividad obtenga una retribución que supere en más de un 50% la totalidad de sus rendimientos empresariales, profesionales y del trabajo.   En este caso, no se han de tener en cuenta el resto de rendimientos que forman parte de la base imponible del IRPF, como los de la base imponible del ahorro o las rentas del capital inmobiliario.   A la hora de ver si se cumple el requisito de la principal fuente de renta, hay que atender a los rendimientos obtenidos entre el primer día del año y la fecha del fallecimiento, y no a los rendimientos obtenidos en el último período impositivo finalizado.   En el caso de que este requisito se cumpla a través de otro familiar las condiciones son las mismas.   No obstante la Sentencia 1204/2016 de 26 de Mayo de 2016, Sala Tercera, sección 2ª de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo, aclara y dicta jurisprudencia al respecto sobre este tema.
  5. En caso de transmisión mortis causa, no es preciso que el transmitente haya cumplido los 65 años o se encuentre en situación de incapacidad permanente, en grado de absoluta o gran invalidez, como ocurre cuando se trata de una donación.
  6. Para cumplir con el requisito de mantenimiento durante diez años del valor de la participación, basta con que los herederos no realicen actos de disposición ni operaciones societarias que, directa o indirectamente, puedan dar lugar a una minoración sustancial del valor de la adquisición de las participaciones hasta que no transcurra el plazo establecido.   Es decir, pueden vender incluso, las participaciones, a condición de que simplemente adquieran otros bienes de igual valor, aunque dichos bienes no sean una empresa familiar, pudiendo depositar los fondos durante ese período, por ejemplo, en un banco.
  7. Respecto de los adquirentes, informar que sólo pueden ser el cónyuge o los descendientes, no obstante, en ausencia de descendientes, también pueden disfrutar de la reducción los ascendientes o colaterales hasta el tercer grado que reciban las participaciones.
  8. Que la participación en entidades que se transmitan, sean consideradas de reducida dimensión de acuerdo con la normativa estatal.